Fidel en la Plaza

Fidel desfiló hoy en la Plaza.
Andaba con su uniforme verde olivo, su carisma antológico, su palabra encendida y sus pasos agigantados.
Nadie lo vio y todos lo vieron.
Es una afirmación absolutamente cierta, aunque parezca absolutamente contradictoria.
Fidel marchaba convertido en un mar de pueblo. Iba, sonriente, con niños, jóvenes, adultos y ancianos.
Caminaba entre pioneros, estudiantes, obreros, trabajadores de servicio, científicos,
intelectuales, milicianos, militares y otros tantos representantes de su pueblo.
Transitaba también con los Cinco Héroes y con la historia de Cuba.
Pasó con una enorme bandera cubana bordada con un himno de esperanza, frente a
la imagen de José Martí.
Nadie lo vio y todos lo vieron.
Era Fidel, con su uniforme verde olivo, su carisma antológico, su palabra encendida y sus
pasos agigantados.
Adolfo Silva Silva

